La discriminación en los reglamentos internos de los colegios en Panamá

Desde el año 2011 he sido parte del sistema educativo panameño y, como joven negra afrodescendiente, he tenido experiencias únicas e inolvidables. Una de ellas ha sido la discriminación dentro del reglamento interno hacia mí y hacia otras personas de grupos étnicos que se encontraban en la escuela.

Como se mencionó antes, yo soy negra, pero también tengo el tipo de cabello 4C, es decir, mis rizos son muy encogidos. El reglamento interno tenía muchas reglas sobre el cabello que no podían ser aplicadas en mí.

Es importante recalcar que dentro del reglamento interno había una regla que decía que el cabello debía estar recogido en el centro de la parte de atrás de la cabeza, con una cola roja. Era imposible que yo me hiciera ese peinado todos los días con el tipo de cabello que tengo.

A pesar de todas estas reglas injustas, mi mamá y yo hacíamos lo mejor que podíamos. Estas reglas tuvieron varios efectos negativos en mi salud mental. Uno de ellos fue que nunca pude expresarme y sentirme bien en mi propio cuerpo.

También pensaba que era la única que estaba pasando por esta situación injusta, pero después de un poco de investigación me di cuenta de que no era así.

Hubo un caso de una niña afrodescendiente en el colegio internacional Saint George donde ella no pudo ir al colegio con su peinado de trenzas con diseños “exóticos”. De acuerdo con el artículo escrito en la revista Crítica el 26 de septiembre del 2014, “una estudiante violó el reglamento interno del plantel que no permite el uso de peinados con diseños exóticos” (Crítica, 2014).

¿Qué significa peinados exóticos? Puede ser box braids, twists, cornrows, bantu knots, entre otros. Sin embargo, estos peinados son parte de la cultura afrodescendiente y traen un sentimiento de orgullo a la persona que los lleva.

No pienso que estos peinados sean distractivos ni que perjudiquen la educación del estudiante. Pienso que el uso de la palabra “exótico” no es necesario en esta situación porque pone a la estudiante en un grupo de minoría donde no debe estar.

De acuerdo con mis revisiones del informe Discriminación en el Sistema Educativo Panameño: análisis de una muestra de reglamentos escolares, hay muchos centros educativos que tienen los mismos o similares reglamentos internos que son discriminatorios.

Dicha revisión tuvo varios resultados, incluyendo los siguientes:

“El uso de las extensiones de cabello y las trenzas no debería prohibirse a los estudiantes en los centros educativos porque vivimos en un país de culturas diversas, donde un porcentaje significativo se asume afrodescendiente, condición que en este decenio se exalta conmemorando un mes en el año para visibilizar la contribución y aporte histórico para la creación del país por parte de los afrodescendientes. Tampoco cabe la discriminación religiosa por el uso de los dreadlocks y el hiyab por las mujeres musulmanas.” (Reyes, 17).

“El impedir que el estudiante asista al centro educativo con su cabello afro es limitarle a que exprese sus orígenes, a que se sienta mal con su cabello, toda vez que el reglamento interno indica que se debe ir totalmente rapado o bajo, como si fueran a entrar a un centro militar o una academia. Los centros omiten el sentido que tiene para el joven el cabello afro como parte de su identidad y su cultura.” (Reyes, 18).

Esta información fue sacada de una investigación realizada por la Defensoría del Pueblo en junio del 2019 sobre 17 centros educativos en Panamá Centro.

Gracias a esta investigación, se reconoció que los reglamentos de estas instituciones estaban violando los siguientes derechos humanos:

  • El derecho a la no distinción, exclusión, restricción o preferencia por motivos de género, raza, color, origen nacional o étnico, religión, opinión política u otra condición que tenga el propósito de afectar o deteriorar el goce completo de los derechos y libertades fundamentales.

  • El derecho de todas las personas a estar libres de cualquier tipo de discriminación en todas las áreas y niveles de educación, además de tener acceso igualitario a una educación continua y capacitación vocacional.

Algunas de las entidades panameñas que están ayudando a eliminar estas normas discriminatorias son la Defensoría del Pueblo y la organización Red de Jóvenes Afropanameños.

Para concluir, después de haber pasado por todos estos eventos en mi anterior colegio, mis padres tomaron la decisión de cambiarme de institución. Esto ha demostrado ser efectivo porque he podido crecer más como persona en este nuevo colegio y he podido empezar “Black Alliance”, una alianza entre jóvenes negros y jóvenes de todos los grupos étnicos.

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